
¿Sabías que la Plaza de toros de Murcia es el coso donde se indulto el primer toro de modo reglamentario? ¿Y que es la plaza donde a más toros se les ha perdonado la vida? En este artículo descubrirás esta particular historia del coso de La Condomina, famosa por varios episodios que han hecho historia en su arena, siempre con el pañuelo naranja de por medio
Desde que en 1992 Enrique Ponce perdonara la vida del toro “Bienvenido” de Jandilla, el coso de La Condomina tiene una especial relación con los indultos. Aquel ejemplar de Borja Domecq, famoso por ser el primero que volvía al campo con el actual reglamento, impulsado por el ministro Corcuera (hasta entonces sólo se podían conceder en plazas de primera y segunda categoría y en corridas concurso) inició un singular vínculo de esta plaza con los indultos que se mantiene vigente en la actualidad.
Como recuerdos de aquella histórica faena, que Ponce llevó a cabo cuando apenas contaba con 21 años, cabe destacar que estuvo compuesta por casi un centenar de muletazos, que el maestro valenciano plasmó en un cuarto de hora mágico, coronado por el himno nacional, que la banda de música interpretó mientras “Bienvenido” regresaba a los corrales.
Tras ser curado por los veterinarios de la plaza, perpetuó su bravura en la Finca Don Tello y en otras ganaderías con la misma simiente, entre ellas la de Fuente Ymbro, en cuya finca murió cuando contaba con quince años de edad. Hoy su cabeza, donada por su criador, está expuesta en el Museo del Club Taurino de Murcia.
A partir de ahí, Murcia se convirtió en “la plaza de los indultos”. Hasta 12 veces ha asomado el pañuelo naranja por el balconcillo de la presidencia para perdonar la vida a un toro. Ponce, que ese día abrió esta prestigiosa lista, encabeza también la del número de astados a los que ha perdonado la vida, un total de cuatro. Además del citado “Bienvenido”, corrieron la misma suerte “Halcón”, de Juan Pedro Domecq (1997), “Desordenado”, de Zalduendo (2006) y “Filósofo”, de Olga Jiménez (2014).
Otro torero con varios indultos en esta plaza es el murciano Pepín Liria, entre ellos “Sevillano”, de Torrestrella (2003), “Hechizo”, de Fuente Ymbro (2004) o “Insípido”, de Zalduendo (2006), la misma tarde que Ponce perdonó la vida a “Desordenado”, un festejo que marcó un hito hasta ahora no superado de que dos ejemplares fueran distinguidos con el mayor premio al que puede aspirar un toro bravo en un mismo festejo y en una plaza de segunda categoría.
Pero no es el último récord que ostenta dicha plaza en esta disciplina, pues en 2017 Diego Ventura se encontró con “Perdido”, de Los Espartales, que pasa por ser el primer toro de rejones indultado en ruedos españoles, al que cuajó una lidia inolvidable el torero de La Puebla del Río, que tras brillar a lomos de caballos como Bronce, Fino, Sueño o Nazarí, echó pie a tierra para disfrutar de su bravura muleta en mano, en un final apoteósico.
Otros toros que por esta misma circunstancia pasaron a formar parte de la historia de esta plaza son “Ganado”, de Juan Pedro Domecq (1994) a manos de José María Manzanares padre, “Espléndido”, de Fuente Ymbro, tras magistral faena de Perera (2005) u “Operario” (2013) también de Fuente Ymbro, la divisa con más toros laureados en este ruedo, al que cuajó a placer el torero local Rafael Rubio Rafaelillo.




